Irrational Man

12 Hacía tiempo que no iba, y volver con una película de Woody Allen a veces no es la mejor opción. Y digo a veces porque no es que la película en sí sea mala, que no lo es, solo… que le falta fuerza, que le falta chispa, que le falta eso que hace que te quedes con un buen sabor de boca.

Y es curioso, porque tiene un tremendo cartel encabezado por el siempre magnífico Joaquin Phoenix y al que le da la replica una muy a la altura Emma Stone, pero ni aun así ha conseguido que no bostece un par de veces durante la emisión.

En ocasiones aburrida y lenta, convierte un buen argumento en una película predecible, aunque con una buena moraleja, “no pienses tanto, ¡actúa!”, sigue tu instinto, lucha por lo que “crees” que es lo correcto.

Woody Allen en estado semi puro, el no aparece en la película pero si su esencia, que vuelve a proponernos una reflexión sobre la vida, ¡nuestra vida!, en manos de un profesos de filosofía venido a menos que engrandece cuando una casualidad en el tiempo y en el espacio cambia radicalmente su vida.

Una película que nos enseña que debemos coger las riendas de nuestra vida, pero sin pasarnos en apretar con ellas, porque igual podemos acabar siendo demasiado irracionales.

La famille Bélier

film-famille-belier-francesoir_2 No soy de comedias, será por mi carácter castellano, que tampoco soy, y los franceses, no es que hagan mal cine, que no suelen hacerlo, y esto, no se parece ni un ápice al festival al que siempre suelo ir, pero oye, a veces las cosas no son lo que parecen.

Y te sientas en un mini cine lleno de gente, esperando ver algo que igual si, pero no y al final pues va y resulta que si, que mereció la pena deshacerse de esos prejuicios de no soy y dejar que el cine volviese a invadir tus venas.

Y La famillie Bélier, te sorprende, por su manera de contar la misma historia que hemos visto un millón de veces en el cine, en la televisión y en los tiempos que corren en nuestra pantalla de ordenador. Una historia de amor, de superación, de adolescentes, pero en silencio. Un silencio que te sobrecoge, que te hace ver que la vida no tiene barreras, no entiende de discapacidades y que al final, los sentimientos, son más fuertes que todo lo que nos rodea.

Unas interpretaciones llenas de fuerza que no se oyen, pero que se ven, que se sienten, que expresan con más intensidad aquello que no pueden explicar con palabras, en definitiva una película que posiblemente te dejará mudo.

Relatos Salvajes

Relatos_salvajes-742190384-largeLa malo de las redes sociales y de la sobre carga de información que tenemos actualmente es que leemos tanto, oímos tanto y vemos tanto y tantas veces sobre algo que cuando realmente lo vivimos nos parece como que nos falta algo, como que después de haberlo esperado nos ha sabido a poco. Esa fue mi reacción al ver la Argentina Relatos Salvajes, llegué al cine con la expectativa tan alta de que iba a ver el peliculón del siglo que cuando acabó pensé, perfecto, es ahora cuando empieza la película de la que tanto he oído, pero no, las luces se encendieron y la gente desalojó el cine de vuelta a sus casa y ahí estaba yo, esperando que alguien viniera a decirme que todo había sido un montaje, pero no fue así, por una décima de segundo pensé en recrear una de las escenas vistas, salir hecha una furia, exigir al taquillero la devolución del dinero, arremeter contra todo lo de mi alrededor sin importarme las consecuencias. Porque en definitiva de eso nos habla Relatos Salvajes, del momento en el que pierdes por un segundo tu condición de ser humano y sacas el salvaje que llevas dentro, el que la sociedad te obliga a esconder, el que la educación te ayuda a domar, el que el sentido común te enseña a sobrellevar, el que nos encantaría conocer más en profundidad pero al que igualmente tememos.
Ese salvaje que nos hace volvernos locos, el que nubla nuestra vista, nuestro sentido del raciocinio y deja que las vísceras más intrínsecas nos hablen, nos griten y nos empujen a hacer lo que realmente sentimos en ese momento.
Relatos Salvajes nos especifica situaciones algunas deseadas por todos, otras simplemente cogidas al vuelo en el las que literalmente se nos va la olla. Y si bien es cierto que la película en si no es mala, ni muchísimo menos, hay veces que la publicidad puede hacerle más mal que bien.
Eso si, un siempre espléndido Ricardo Darín que nos enseña como luchar contra un sistema que lo ignora, lo humilla y lo despoja de su identidad, una increíble Érica Rivas que nos demuestra que a veces “hasta que la muerte nos separe” es sin duda lo mejor que te puede pasar y que tristemente o afortunadamente más vale malo conocido que bueno por conocer y un conmovedor German de Silva que nos hace ver que salvar a alguien cuando es por dinero acaba siempre condenándote al infierno, nos muestran que hay veces que debemos dejar escapar a nuestro lado más salvaje pero atarlo con una correa corta no vaya a ser que en el último momento podamos volver a ser humanos y darnos cuenta de que al pasado ya no se puede volver y que la sangre, sea de que quien sea siempre mancha.

Her

MV5BMjA1Nzk0OTM2OF5BMl5BanBnXkFtZTgwNjU2NjEwMDE@._V1_SY317_CR0,0,214,317_AL_Hay películas que dependiendo del momento de tu vida en el que te encuentres, te afectan de una manera u otra. Her es una de ellas.
Enfocada desde el punto de vista de una historia de amor diferente, nos transporta a un futuro quizás no tan lejano como nos gustaría pensar. ¿Y si nuestras relaciones terminasen siendo tan irreales? ¿Y si ya lo son? ¿Y si es definitivamente la relación a la que estamos condenados o si por el contrario es la que nos salvará de destruirnos unos a otros?
Duele espectacular entre un siempre magnifico Joaquin Phoenix y una incorporea pero potente Scarlett Johansson nos demuestran que no importa como sean las relaciones mientras los sentimientos sean únicos y que al fin y al cabo la necesidad de pertenecer exclusivamente al ser amado es la premisa a la que todo ser humano desea llegar.
Brillante, dulce y ciertamente entristecedora nos enseña como sin pretenderlo o sin buscarlo acabaremos en una sociedad atada a un auricular y una pantalla que nos permitirán crear nuestro propio mundo lejos de la realidad que nos rodea.

Lars and the Real Girl

ImagenQue pasa cuando necesitas practicar antes de poder empezar, que pasa cuando tu alrededor te supera y necesitas una apoyo más allá de los limites establecidos, que pasa cuando la mayor locura acaba convirtiendose en el mayor acierto.

Lars and the Real Girl nos transporta a un mundo dulce e inocente a la vez que triste y sordido. Lars (un espectacular e irreconocible como siempre Ryan Gosling) es un joven más tímido de lo habitual que necesita de Bianca para poder enfrentarse a su vida, el único problema es que Bianca es una muñeca hinchable a tamaño real. Una extraña pero sorprendente historia de amor, superación y confianza en uno mismo, que nos enseña que a veces es bueno tener amigos invisibles, que a veces todas las personas de tu alrededor están ahí para ayudarte a superar lo que haga falta por muy raro que parezca o por muy incómodos que les pueda hacer sentir y que nos demuestra que al final del juego eres tú quien debe decidir que hacer con tu vida, eres tú el que debe aceptar coger las riendas y empezar a tirar con fuerza. 

Una película que nos ayuda a comprender que siempre es mejor “todas a una” y que la vida esta para vivirla, pero también que la mayoría de las veces las respuestas están en nuestro interior y que debemos hacer lo inimaginable para poder sacarlas al mundo aunque eso signifique comprar una muñeca hinchable a tamaño natural que nos ayude en el arduo camino del autoconocimiento

(500) Days of Summer

Five_hundred_days_of_summerCreo que llevaba varios meses rondando por mi cabeza, la había escuchado nombrar más de tres veces en alguna de mis conversaciones pero no me había decidido nunca a verla, son de esas películas que tienes en la recamara, por si acaso, incluso creo que tengo alguna de las canciones de la banda sonora, pero sinceramente no me lo había planteado hasta hoy.

Nunca antes había alquilado un película en la biblioteca y pensé que esta se merecía ser la primera, el invierno acecha por estos lares y la palabra Summer me trae un poco de calor y de buenas vibraciones y en realidad la película también ha hecho honor a su nombre.

Cierto es que no es una película de amor,o ¿ quizás si? tal vez no sea como las típicas películas de amor, aunque en el fondo trata de un chico que conoce a una chica, pero posiblemente sea la que más se acerca a muchas de las realidades que nos rodean, queremos que la persona elegida sea eso, la elegida, la que se quede, la que nos entienda, la que descubramos poco a poco, pero nunca nos paramos a pensar que igual las realidades en las que vivimos son distintas, que hay veces que lo que nosotros creemos que esta pasando, solo esta pasando en nuestra cabeza, y nos hacen creer que todo será maravilloso, que el amor verdadero existe, que cuando estemos enamorados entenderemos las canciones y las poesías, pero no nos enseñan a que es posible que la persona que tenemos al lado no esté entendiendo las mismas canciones que nosotros y que la poesía que le describimos sean solo versos inconexos.

Pero 500 days of Summer nos transporta mediante días pasados y presentes a una situación no demasiado desconocida para muchos, esa en la que queremos querer con todas nuestras fuerzas y ser queridos de la misma manera, esa en la que creemos que si termina no habrá luz al final del túnel porque solo había una mitad, cuando el mundo esta lleno de naranjas, esa relación que de tan rara y especial acaba cayendo por su propio peso y aunque los protagonistas (Zooey Deschanel y Joseph Gordon-Levitt) bordan el papel de bohemios aunque quizás demasiado estereotipados, en el fondo sabemos que las cosas son más fáciles de lo que parecen y que a veces nos esforzamos demasiado en lo que esta pasando y en lo que queremos que pase que nos olvidamos de que a nuestro alrededor todo sigue su curso, un curso que también tenemos que tener en cuenta, un curso que igual nos lleva a otro destino, porque queramos o no después del verano siempre llega el otoño.

Melinda&Melinda

IMG_2860 Dicen que a Woody Allen le pasa como a Almodóvar que o lo odias o lo amas, que no hay termino medio, yo creo que más bien depende del estado de ánimo en el que te encuentres o para ser más exactos del cristal con que mires sus películas.

Y con la premisa de que la botella no está ni medio llena ni medio vacía si no que todo depende del cristal con que la miras, Woody Allen nos retrata a la perfección lo caleidoscópica que puede llegar a ser una misma historia.

Melinda y Melinda nos adentra en las luces y las sombras de una misma persona enfocada con dos objetivos diferentes, la comedia y el drama. Nos enseña dos facetas de una misma situación y nos invita a decidir cual de las dos posturas queremos tomar, si la oscura o la clara, si la apagada o la brillante, con los mismos personajes en una y otra historia, prácticamente los mismo diálogos y con una brillante Radha Mitchell que, o bien nos dan ganas de abofetear o bien de tener por mejor amiga, como actriz protagonista de este doble historia, entendemos que dependiendo de la entonación que le demos a nuestra vida, esta puede ser una comedia romántica con un bonito final o una pesadilla de la que no encuentras salida ni despertando de ella.